Que dicen de nuestros viajes

Testimonios

Viaje de Mujeres a India, mi experiencia vivida y el porque si viajar a India con Mango Shape:

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Laura Barcelona
“Mango shape es ideal para los que comparten la filosofía de que el modo de viajar sí importa, para quienes busquen darse unos días para escuchar, conocer y aprender y consideren que viajar puede ser algo impregnado de experiencias personales y únicas. Y no siendo suficiente con ver se redescubre como mirar, por dentro y por fuera, llevándose una vez de vuelta a casa un montón de recursos útiles para la vida diaria. Porque la India despierta los sentidos y deja entrar aire fresco  y compartiéndolo con un grupo de personas tan especial se consigue que las cosas más sencillas sean las más bonitas del mundo! Respecto a Tali solo decir su capacidad para transmitir el amor que siente por la India, que ya engancha en las sesiones grupales antes del viaje, disipando las dudas que aparecen al embarcarse uno en la aventura. También se refleja en cada uno de los cuidados detalles que con cariño nos regala a lo largo de los días y que guardamos felizmente en el recuerdo. No hay duda, para disfrutar de la experiencia solo es necesario tener ilusión y dejarse sorprender porque se descubre que eres capaz de mantener la mente abierta a nuevos horizontes, todo sin perder la sonrisa.” ¡Un beso!
Dafna Colorado, U.S.A

Unas semanas después de nuestro viaje a la India quería compartir lo maravilloso que ha sido mí la experiencia.
Cada mañana  me despierto con los recuerdos, las imágenes, los colores de este país lleno de sonrisas, olores, emociones y corazones llenos de amor.

Comienzo mi día con los sonidos del Gayatri Mantra y "NAMASTE" a todo el mundo...
La razón principal por lo que este viaje ha sido tan exitoso ha sido por ti.
Me faltan las palabras para darle las gracias por viaje bien planeado y organizado en donde no han faltado los detalles en ningún momento...

Te deseo todo lo mejor para ti y tu familia, ha sido un gran placer vivir este viaje con Neomi, es una persona muy especial por dentro y por fuera. Gracias a Dios que también somos familia.  Esperemos poder vernos en muchas más ocasiones y poder  disfrutar la una de la otra en el futuro.

Te quiero, gracias de nuevo (espero vernos antes del próximo viaje a India).

Con amor,

Dorit Israel
¿Por dónde empiezo? Lo siento por no haber escrito antes! Tuve que volver a mi rutina, la familia y el trabajo. Me has ayudado a cumplir mi sueño de infancia hecho realidad. No me puedo imaginar que el viaje a la India pudiera ser mejor de lo que fue y de lo que he vivido con ustedes. Tu enfoque profesional, la organización, la palabra del día, los regalos, las sorpresas... Todas las bendiciones de los sacerdotes y los gurús, las meditaciones, tu por estar tan tranquila... Mis hermanas y yo coincidimos en que este viaje fue un viaje de toda una vida. ¡Y todas estamos muy agradecidas! Tengo tantas cosas por las cuales quiero dar las gracias, pero esto va a tomar todas las páginas del Blog. Lo que quiero decir es que no pude conseguir lo mejor de (esa) parte de India sin ti. ¡ERES INCREÍBLE! ¡GRACIAS! ¡GRACIAS! ¡GRACIAS! ¡Te deseo que todos tus viajes sean exitosos e inspiradores! ¡Ya te extraño! Con mucho amor India sigue estando en mis ojos, mi nariz y en mi corazón.
Belén Marruecos

Por fin nuestro segundo viaje a la India es toda una realidad; un sueño perseguido y conseguido.

Miro hacia atrás y no puedo creer de qué manera un simple correo de un amigo pudo cambiar mi vida. “Gracias Jorge”. Era el plan de tu primer viaje al estado de Rajastán. Me causó una gran impresión y desde el primer momento me llegó muy adentro y tuve una fuerte sensación de que algo nuevo comenzaba en mi vida.

Efectivamente no me equivoqué. Esta aventura atrajo a mi vida nuevas experiencias, seres y vivencias, que la han hecho distinta y especial para siempre. Comenzó la línea que trazó el antes y después.

Todos hemos leído, visto o escuchado todo lo inimaginable sobre la India; pero el vivirlo en primera persona y guiada por ti, a través de tus experiencias, amigos, familia y conocimientos, te puedo asegurar que hizo que la India fuese algo nuevo, pero a la vez atrayente, sencillo, familiar y sensacional.

No hace falta que te reseñe la calidad y cariño que impregnaste al viaje y que hizo que en todo momento me sintiese cómoda, atendida y segura; a la vez fue una aventura llena de vivencias, sorpresas, visitas a lugares espectaculares donde no siempre el turista llega con facilidad y especialmente, convivencia con el pueblo, personas y familias sensacionales que nos enseñaron sus hogares, lujosos o sencillos, su forma de cocinar, su vida….

Hiciste posible que utilizáramos todos los medios de transporte existentes, nos llevaste a unos hoteles llenos de encanto y calidad, tus amigos nos acogieron en sus hogares con cariño y hospitalidad. Pero lo más importante fue tu preocupación de que la India nos entrara en lo más profundo de nuestro ser.

Te diré que lo conseguiste hasta tal punto que todos los recuerdos siguen dentro de
mí y durante todo un año no ha pasado un día en que no recuerde a las maravillosas aventureras que nos reuniste, los olores, los colores, los maravillosos templos, la charla con el gurú, los colores del Ganges, la puja en Rishikesh, los exóticos viajes en tren, los mercados, la maharaní y su palacio, la belleza de las mujeres en el campo, sus saris, la música, la meditación y especialmente… los seres que pueblan ese gran país; jamás pude pensar que el pueblo indio fuese tan afable, hospitalario, generoso y especialmente respetuoso.

De Marruecos fuimos dos mujeres viajeras, y las dos regresaremos contigo en octubre al Himalaya. Otras dos maravillosas mujeres, Antonia y Maite, también vivirán por segunda vez la India contigo y con nosotras.

Todas sabemos qué harás de este viaje al Himalaya una gran aventura llena de experiencias que llenarán nuestros sentidos.

Animo a mujeres aventureras y especiales a embarcarse a un viaje lleno de todo lo que “nosotras mujeres” necesitamos para sentirnos plenas: soledad, silencio, aventura, meditación, contemplación, risas, emoción, complicidad…..porque la guinda de esta gran aventura somos nosotras “las mujeres aventureras”.

Con cariño,

Lourdes Barcelona

¡Una experiencia inolvidable! Si se te presenta esta oportunidad ¡No la dejes escapar!

Este viaje con Tali, ha sido un viaje “diferente”. Me habían dicho que ir a la India era algo excepcional. Ahora lo he comprobado. Tali decía que era un viaje al exterior y al interior y también lo he experimentado.
En el viaje al exterior, como el que puede organizar cualquier agencia, hicimos todas las visitas de rigor; en Nueva Delhi, el Templo Sikh, el monumento en memoria de Gandhi, el Templo de Lotus, la vieja Delhi, paseo en Rickshwa..., en Jaipur, la excursión al Castillo de Amber Fort a lomos de elefante, el templo de Galtaji (de los monos), el City Palace… en Agra, el Castillo Rojo, la ciudad abandonada, el Taj Mahal…Todo con una organización perfecta y unos guías muy profesionales y muy agradables. Pero hubo muchas sorpresas agradables que hicieron que el viaje fuera excepcional ya que tuvimos unas vivencias increíbles al compartir con Tali, su experiencia, sus conocimientos, y sobre todo, sus amistades, su pasión y su amor por la vida de la India.

En Nueva Delhi, fuimos a cenar a casa de Monisha, su amiga, y su familia, que nos hizo una demostración culinaria, dándonos a conocer la típica cocina hindú, y recibiéndonos como si fuéramos amigos de toda la vida. De la misma manera nos recibieron el Sr. Gupta y su familia, que además de ofrecernos un magnífico cóctel, nos enseñaron el arte del sari para aprender a ponérnoslo.

En Jaipur, disfrutamos de un día lleno de emociones y de cariño compartiendo la vida de la familia de Tara en Achrol. La vida de una familia campesina hindú, constituida por el trabajo de la mujer. Preparamos con ellas el Chapati, ordeñamos a los búfalos, comimos, bailamos y reímos, como con los amigos de siempre. Una gran familia con la que nos sentimos muy unidos. También en Jaipur tuvimos el honor de tener una audiencia privada con la Maharaní Ratna Kumari, con la que mantuvimos una interesante conversación sobre la mujer, la familia y el matrimonio. Igualmente nos recibieron Sima y Raju, enseñándonos la artesanía del hierro forjado, y enseñándonos el trabajo de la mujer hindú de reciclar los Bangales (pulseras que usa toda mujer hindú) y nos hicimos unos servilleteros incrustando cristales. También nos invitaron a comer y a ver su casa. Fuimos al Cine, al famoso Raj Mandar, a ver una película hindú, como cualquier hindú que se lo puede permitir. Otra experiencia maravillosa fue la visita al taller textil en Sanganir, donde pudimos probar sus técnicas, estampando nosotras mismas nuestro propio diseño, siguiendo los consejos del gran maestro.

Pushkar y Rishikesh, merecen comentarios aparte. En estos dos lugares se siente una energía especial. Quizás porque después del bullicio de las grandes ciudades, y su caos circulatorio, llegar a un pueblecito es encontrar la paz. Pushkar, con su precioso lago y todo el pueblo a su alrededor, es un remanso de paz y tranquilidad. Allí disfrutamos de la salida del sol, antes de subir al Templo de Savitri, con unas vistas maravillosas. Fuimos testigos de una ceremonia en el Templo de Brahma, participamos en una “POOJA” (rezo con ofrendas) y de una magnífica puesta de sol en el desierto al que llegamos con camellos, y una cena de gala con danza hindú incluida. Rishikesh a orillas del Ganges tiene un encanto especial y allí tuvimos unas experiencias increíbles. Fuimos de excursión en 4X4, al Templo de Kunjapuri y allí divisamos y contemplamos la impresionante cordillera de Himalaya. ¡Un panorama inolvidable! Un momento emotivo que ninguna olvidaremos por la vivencia que allí tuvimos compartiendo el recuerdo de Lola por su madre.
Otra vivencia inolvidable fue la meditación que hicimos con un Gurú en la playa del Ganges , sus palabras y el entorno me llegaron a lo más profundo de mi ser.

El grupo era reducido y de mujeres encantadoras; esto hizo que nos sintiéramos todas muy unidas. Tali nos comunicó su cariño e hizo que lo recibiéramos y lo diéramos. Ha habido momentos de silencio, de reflexión, momentos de yoga, de oración, momentos para la palabra del día”, momentos de “encuentro”, momentos para tomar un “chai” (té), para ir de compras por los bazares, momentos íntimos, emotivos, distendidos, divertidos… ¡Ha habido de todo! (Bueno, casi de todo porque momentos para dormir habían pocos).
¡Ha sido maravilloso! Hemos conectado con la gente de la India, con su forma de vivir, sus creencias, sus religiones, sus miserias, sus riquezas, sus trabajos, su alimentación, su música, sus olores, sus colores….
¡Hemos vivido la India! Todo lo que digo es poco, no expresa bien lo que he sentido. ¡Hay que vivir lo!

Ilana Israel

“Ella (Tali) dijo desde un principio que el viaje a la India tiene algo especial, algo que traza una línea, una frontera entre el “antes” y el “después” de la experiencia. Yo, internamente -y con todo el respeto a Tali (mi queridísima sobrina) y a la India- pensaba que a mi edad ya he pasado algunas cosas en la vida, y que resultaba exagerado decir que un viaje de dos semanas marcaría "un antes y un después".

Ahora ha pasado casi un mes desde que volví de ese viaje, y estoy completamente en mi "después”. Ahora, momento a momento, surge algo diferente. Por ejemplo, me encuentro pensando... ¿cuál sería la palabra del día de hoy en este día de mi vida? La voz dentro de mi mente me hace reconocer: "Ella tenía razón, esto es después". En muchísimas cosas y en muchísimas oportunidades se reflejan en mí los momentos del viaje; es como la luz de una linterna que ilumina un punto, dejando a todo lo demás en la oscuridad. Estoy planchando, en mi casa, y veo al hombre que vi en la calle de Jaipur, planchando con la plancha de carbón.

Me pongo el collar que tan divinamente recibí de Lourdes en ese lugar lleno de encanto, en Rishikesh; me inunda un sentimiento... ¡Echo de menos a mis amigas del viaje! ¿Qué es, ahora, de ellas? ¡Quiero tanto encontrarme con todas…! Recuerdo que cuando salimos, después de los regalos, Remei vio en el cielo una cometa. Fue para mí un momento mágico. De pie, en esa terraza, mirando el cielo y el río Ganges.

Más que en ninguna otra cosa, encuentro mi "después" en el sentimiento de liberación. Recién ahora lo veo claramente: algo en todo lo que pasé en esas dos semanas, algo en eso de estar sola con otras mujeres, en lo espiritual y cultural, algo en Tali... Todo junto, fue especial. Ahora, con la perspectiva del mes que casi ya ha pasado, me doy cuenta de que fueron dos semanas mágicas; que me sentí libre, contenta, en calma y segura.

Aquí, en mi vida común, nadie me llama "Chachi" o "Mosi"; nadie pensó en la palabra del día para mí; nadie me dice: "Ilana, ahora hacemos meditación"; o "ahora subimos al templo a ver la salida del sol..." Así que si quiero seguir llenando mi vida con ese "algo más" que otorga liberación y riqueza verdadera, tengo que hacerlo yo misma. Entendí, en mi "después", que en el increíble viaje de mujeres a la India... ¡aprendí cómo hacerlo!

Gracias Tali y gracias a ustedes queridas amigas, Lourdes, Lola, Remei y Dorit.”

Mercè Barcelona

En primer lugar viajar a la India era mi gran deseo, mi viaje soñado. También tenía claro que no quería hacer un viaje "turístico" quería que fuera una experiencia que me permitiera conocer de una manera más cercana a su gente y su cultura, por eso era importante con quien iba a compartir ese viaje. Cuando conocí a Tali comprendí que era mi persona. Y así fue. Es un viaje que no te deja indiferente, es un cúmulo de sentimientos, vivencias, cambios. Lo que tengo claro es que algo se transforma en ti, fui a la India como viajera no como turista, viajar es buscar la transformación el cambio. Todavía estoy procesando el viaje, creo que me llevará tiempo, hay cosas que van saliendo, aflorando al exterior, otras o las mismas siento que tengo que vivirlas desde dentro. Es un viaje que vives desde dentro y a vez con todos los sentidos con el exterior. Las personas que te acompañan la interrelación hacen que las vivencias sean unas y no otras. Una experiencia para vivirla, un viaje hacia ti, hacia tu interior, porque lo que te rodea es tan abrumadoramente impactante que tienes que parar y vivirlo desde dentro para poder continuar. Los hoteles el transporte las personas que nos acompañaron una delicia. Es un trabajo inmenso coordinar lo todo, por eso Tali te digo que eres una campeona. Darte las gracias por acompañarme y hacer realidad uno de mis sueños, deseo que no sea el último. Mi viaje no ha terminado, acaba de empezar…

Olga España

Tenía pendiente visitar la India desde hace mucho tiempo y fue una oportunidad sorprendente, en un momento que necesitaba hacer una desconexión en mi vida y empezar a sentirme yo misma. Creí que en un viaje solo de mujeres habría magia y así fue.

Todo el viaje fue muy especial, me sentí completamente cuidada por el grupo y segura, solo me dedique a vivir el viaje desde mi interior, percibiendo todo lo que sucedía, veía o sentía desde la perspectiva de la seguridad y de la alegría. Disfruté de cada instante, cada experiencia, cada contacto con los niños, las mujeres, los sacerdotes…y un etc… de eventos que vivimos.
Me llevé la mirada de las mujeres, de las niñas… sus ojos tan profundos y sus sonrisas… a pesar de toda la carga que tienen en sus vidas, tan diferentes a las nuestras. Me llevé el percibir del momento, el aquí y el ahora siempre… porque tenemos mucho de que disfrutar y alegrarnos y muy poco de que quejarnos.

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